Nuestra fundación en Concepción, aportó durante años en la defensa de derechos, a través de la formación y asesoría a grupos de salud, la articulación de redes, abordando la prevención del VIH/SIDA, problemáticas socioambientales, y respuestas comunitarias frente al desastre post-terremoto de febrero del 2010.
En 2024, se cerró el trabajo en la región y, desde 2025 el edificio que albergó a nuestra fundación, fue arrendado al Servicio de Salud de Talcahuano, hoy Centro Kelluwun.
Con el fin de mantener viva su historia, el jueves 22 de octubre inauguramos, en nuestra sede de Santiago, la exposición: “Una huella que no se borra”, un recorrido por la memoria de EPES Concepción, que relata a través de fotografías y afiches, el trabajo que se realizó en la ciudad penquista.
En la actividad de inauguración, reunió a Karen Anderson, fundadora de EPES, Lautaro López, coordinador de EPES sede Concepción, y a trabajadores/as y personas cercanas a la fundación, en un espacio de memoria y reconocimiento al trabajo construido junto a las comunidades de Concepción, donde estuvimos presente territorialmente, aportando para el acceso a la salud en materia de derechos.