Fundación EPES y Centro Comunitario las Cañas apoyan la reconstrucción en Viña del Mar

Ha pasado más de un mes desde que el fuego arrasó por Miraflores Alto, y el equipo del Centro Comunitario Las Cañas de Valparaíso se encuentra junto a las vecinos y vecinos preparando el suelo para comenzar a instalar los nuevos pilares de una de las cientos de casas quemadas. Les acompaña el equipo de Fundación EPES, quienes se han unido al proyecto de reconstrucción del Centro Comunitario desde que se enteraron de las preocupantes noticias de la catástrofe que vivía la quinta región. 

Camila, Mauricio, Natalia, Jesús, Carla, Oriana, Alana y Natalie han venido al cerro casi todos los días desde el comienzo del mega incendio, para apoyar en las labores de reconstrucción de los hogares y levantar la “Olla del Pueblo”, la olla común que hoy cocina y reparte 300 almuerzos, desayunos, onces y meriendas diarias para las vecinas y vecinos del sector. 

Para lograr ser un espacio de gestión y trabajo comunitario como lo son hoy, el Centro Comunitario Las Cañas ha tenido que valerse de conocimientos y amigos. En aquel camino, doce años atrás, Mauricio Salazar decidió ampliar sus horizontes en la Escuela Internacional de Educación Popular y Estrategias Comunitarias y Participativas en Salud de Fundación EPES, donde, según sus palabras, descubrió que él era un educador popular.  Al mismo tiempo, EPES encontró en Mauricio a un excelente aliado: un joven enérgico, alegre y con una vocación solidaria incomparable.

Desde entonces, el Centro Comunitario y EPES han forjado una amistad duradera, en la que se ayudan mutuamente cuando las circunstancias se vuelven complicadas. En 2014, fue el mismo cerro que da el nombre al Centro Comunitario el que ardió en llamas. En aquel entonces, el equipo de EPES viajó a Valparaíso, y en conjunto planificaron estrategias participativas y comunitarias para acompañar a las y los niños de los cerros que habían vivido la tragedia. 

Diez años después la historia se repite para Viña del Mar, y nuevamente EPES y el Centro Comunitario Las Cañas han decidido unirse para colaborar: el Centro con sus manos, corazones y capacidad de gestionar un proyecto solidario, y EPES acompañando este trabajo gracias a su experiencia de 42 años defendiendo la salud y la vida digna, además de fortalecer la reconstrucción con una campaña de recaudación de fondos.

Entre las ayudas que están realizando, está la reconstrucción del que fue el hogar de María Belén, una mujer que vivía junto a su pareja, su hijo de 9 meses y su perrita en una casa que daba de frente al cerro Palena, a las alturas de una quebrada. Desde allí vieron cómo se quemaban los montes, y que rápidamente el fuego tocó las faldas de su propio cerro. 

“Nosotros no veíamos que venía hacia acá. Pero de repente, de un momento a otro, las nubes hacían que se viera como el infierno aquí. Estuvimos en vigilia todo el día y toda la noche.” La mañana del 3 de febrero, sin preguntar, las llamas entraron a la casa de María Belén. “A la media hora de haber salido, ya mi casa estaba en llamas”. 

Miraflores Alto tras el incendio.

Son muchas más las familias que corrieron con la misma suerte que María Belén y que hoy deben vivir en carpas en la plaza de la población. Las y los compañeros/as del Centro Comunitario Las Cañas vieron reflejada su propia vivencia. Es por esto que no dudaron en reaccionar ante la emergencia.

El 2 de febrero, cuando comenzó el incendio, el Centro Comunitario estaba en vísperas de recibir a 60 niñas y niños para el campamento de verano que habían planificado. “Estábamos con todo listo para dar cierre a nuestro programa ‘Verano en Acción’. Y pasa este incendio, lo cual nos removió absolutamente y en colectivo decidimos suspender el campamento”, cuenta Camila Jorquera Arias, parte del equipo de gestión del Centro Comunitario Las Cañas.

Su experiencia en el incendio anterior les hizo reconocer las necesidades de Miraflores Alto y decidieron desplegarse en tres frentes: remoción de escombros y reconstrucción de viviendas, apoyo a la olla común y visitas a los albergues para realizar acompañamiento a las niñeces. 

“De ellos hemos recibido mucha ayuda”, dice María Belén.  ”Del corazón de esa gente. Estamos bien contentos por la ayuda y el apoyo que nos han dado porque se nota la diferencia de cuando llegaron”.

Las y los vecinos del sector reconocen la magnitud del incendio, y en eso manifiestan que el Estado no ha podido responder a tiempo. “Por eso ha sido importante poder acompañar y a lo mejor llegar con algún apoyo directo en la inmediatez, que a veces el Estado demora mucho” piensa Camila. 

El levantamiento entre las cenizas

Los aportes recibidos tras la campaña de recaudación que inició la Fundación EPES es vital para el sostenimiento de la solidaridad en Alto Miraflores. Lograron recaudar $9.937.620, los cuáles fueron destinados directamente al levantamiento de las acciones que ha gestado el equipo de Las Cañas, además de la inversión que proyectan hacer en base a la catástrofe que han vivido en Viña del Mar. 

Tras estar yendo casi todos los días desde el comienzo de la emergencia, en el Centro Comunitario han detectado que falta un espacio adecuado para que en la Olla del Pueblo, que se ha vuelto fundamental en la supervivencia de Alto Miraflores, puedan cocinar. La olla dirigida por mujeres que perdieron sus hogares por el fuego y parte del equipo del Centro. 

Trabajan en la plaza donde acampan, en medio de los trabajos de reconstrucción, bajo toldos que deben ir corriendo cuando el sol comienza a pegar. Desde allí cocinan 200 almuerzos diarios, y además reciben otras cien raciones desde una olla común amiga para repartir entre vecinos, vecinas y trabajadores del barrio. 

Uno de los elementos que, a ojos del Centro, se vuelve necesario es que exista más  organización en la población. “Nos gustaría levantar una Escuela de Dirigentes, para unir a los distintos territorios que están viviendo esta catástrofe y formar a gente que pueda reaccionar ante estas situaciones”, piensa Natalia al recordar que ellos y ellas mismas/os han aprendido de otros y otras sobre cómo hacer gestión comunitaria y acciones participativas. Tener una organización activa les dió la capacidad de recuperarse para el incendio de Valparaíso de 2014, y poder hacerlo con una red de apoyo fuerte, amorosa y efectiva.  

Equipos de EPES y Centro Comunitario las Cañas en Miraflores Alto, Viña del Mar.

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